La influenza estacional continúa siendo un problema de salud pública en Chile, con circulación de virus Influenza A (subtipos A(H3N2) y A(H1N1)pdm09) y, en menor medida, Influenza B. Durante 2024 y el primer semestre de 2025 hubo co-circulación de varios virus respiratorios; Influenza A tuvo un papel relevante en brotes y hospitalizaciones, con variación por edad y región. El manejo combina medidas de soporte y el uso selectivo de antivirales (oseltamivir y otros) en grupos de riesgo y casos graves; la prevención principal es la vacunación anual y medidas no farmacológicas.
Circulación viral y proporciones
Edad y sexo
Distribución regional
Transmisión
Duración típica
Diagnóstico
Tratamiento — recomendaciones generales
Vacunación
Medidas no farmacológicas
El Servicio de Salud Chiloé ha indicado entre finales de septiembre y la tercera semana de octubre se ha observado un alza de los casos diarios por causas respiratorias, pasando de alrededor de 100 atenciones diarias a más de 260 hacia fines de octubre.
Este incremento responde a una combinación de factores propios de la temporada y de cambios en los hábitos: “Estamos en un periodo de transición climática entre invierno y primavera, con condiciones inestables que favorecen la circulación de virus respiratorios. A esto se suma una circulación viral mixta, principalmente de Influenza, Parainfluenza y Virus Respiratorio Sincicial (VRS), que tienden a superponerse en esta época del año”.